ARTÍCULO: Elon Musk vs. Mark Zuckerberg: ¿quién tiene la razón sobre inteligencia artificial?

 (Realizado para la revista Semana Económica - 2017) 

Por Edgar Cateriano Castello


La discusión sobre el rol de la Inteligencia Artificial (IA) en el futuro de la sociedad, sus riesgos y usos, lleva varios años. Inclusive los fundadores de Facebook y Tesla, Mark Zuckerberg y Elon Musk, respectivamente, discuten (y discrepan) al respecto. Zuckerberg es optimista respecto al impacto de esta tecnología, mientras Musk se muestra alerta ante sus riesgos. Lo cierto es que las empresas en el Perú recién han comenzado a aplicar la inteligencia artificial, sin embargo la tecnología ha seguido avanzando a través de bots (programas informáticos) y de robots (bots mecanizados).


¿ARTIFICIALIDAD MÁS HUMANA O MÁS ALLÁ DE LO CONTROLABLE?


La esencia del argumento de Zuckerberg radica en que la IA permite una mayor efectividad para “dar a las personas el poder de construir una comunidad de alcance global”. Una cualidad antes dependiente de las habilidades interpersonales uno a uno, pero que con una IA cada vez más sesuda, brinda la posibilidad de enriquecer las relaciones humanas –aunque parezca contraproducente– a través de lo artificial.


Elon Musk, quien también promueve el uso de la IA en sus autos Tesla, expresa su preocupación de que ésta pueda evolucionar más allá de lo controlable. Indicios que respaldan su preocupación son lo acontecido con Alice y Bob, bots desarrollados por Facebook para negociaciones que decidieron crear su propio lenguaje sin consultar a sus desarrolladores, así como lo sucedido con Tay Tweets, la bot racista de Microsoft, o con Sophia, la robot rebelde de Hanson Robotics. ‘Actitudes’ de algunas inteligencias artificiales que se podrían intensificar con la transferencia de sesgos sexistas, racistas y clasistas, que ya vienen condicionando el funcionamiento de varias de ellas. Realidad que hace entendible el por qué hace pocas semanas, 161 expertos en IA, presentaron una carta dirigida a la ONU pidiendo que se limite su uso en armas autónomas.


Si a lo comentado sumamos el hecho de que hoy en día casi todo es hackeable, son evidentes los riesgos que tanto el gobierno y las organizaciones peruanas, enfrentan en este contexto donde su información cada vez está más expuesta a sistemas inteligentes. ¿Qué pasaría si los datos levantados en el último Censo Nacional fuera usados con –humanas y/o artificiales– malas intenciones? Es por ello que es posible decir que lo expresado por Zuckerberg y Musk tiene asidero, los frutos de la IA se pueden disfrutar o padecer, dependiendo del uso que le demos.


IA EN LAS EMPRESAS


La IA evoluciona de manera vertiginosa: se estima que permitirá automatizar aproximadamente la mitad de la fuerza laboral en el futuro cercano y con una inteligencia superior a la humana. Hace tres años un bot hizo creer que era una persona a más del 30% de sus ‘interactuantes’; un año después otro logró aprender visualmente de manera similar a nosotros; en agosto del 2016, otro pudo hacerlo igual de rápido y; este año, otro logró aprender en paralelo de los audios. Es por ello que la inteligencia artificial está generando valor incluso cuando reemplaza a humanos.


Esto se ha visto en educación, con profesores robots para niños y adultos; seguridad, para la predicción de crímenes como en China y EEUU; salud, con bots que componen canciones; para el pronóstico de enfermedades como el Alzheimer; hotelería, con experiencias “mecánicas, pero de alguna manera humanas” como las ofrecidas por Henn-na Hotel en Tokio e, inclusive, en ámbitos tan personales como en las relaciones afectivas y sexuales.


OPORTUNIDADES LOCALES


Una potencial oportunidad en el Perú se puede inferir del hecho de que en el emporio comercial de Gamarra, durante las últimas elecciones presidenciales, se confeccionaron cuatro millones de polos promocionales de los candidatos. Ello, sólo un año antes de que Adidas presentara a Sewbot: su robot con capacidad para fabricar 800,000 polos al día a costos inferiores a los más bajos que se podrían obtener con costureros en China. Si ese robot estaría en Lima ahora, se puede dilucidar cómo se podrían fabricar muchos de los polos de las próximas elecciones municipales.


En la particular realidad del Perú, serán fundamentales las acciones a nivel gubernamental, empresarial, de las instituciones educativas y de los ciudadanos de manera individual, para que esta naciente revolución tenga una transición óptima que genere valor para la sociedad en su conjunto. Estas son algunas de las recomendaciones de lo que cada parte podría empezar a hacer:


  • Gobierno: Elaborar un plan estratégico para el desarrollo competitivo de la IA en la educación, salud, empleabilidad, productividad, protección de los datos personales de los ciudadanos y seguridad nacional.
  • Organizaciones: Formar una división de IA que actúe conectada directamente con la alta dirección.
  • Instituciones educativas: Incluir en los currículos al menos un curso asociado a la programación informática de corte aplicativo. Para hacerlo viable se tendría que primero capacitar a los docentes en ello.